CURIOSIDADES

La valentía se puede “activar”en el cerebro

La valentía se puede “activar”en el cerebro

2018-05-16

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Encuentran el interruptor cerebral del coraje. Aunque el estudio se ha llevado a cabo en ratones, los hallazgos son relevantes para los humanos.

Toda vez que nos enfrentamos a una situación de peligro, de alguna manera reaccionamos. Ya sea que elijamos correr, escondernos o enfrentarnos a la amenaza de frente, nuestra decisión "instantánea" es el resultado de un complejo mecanismo cerebral que integra datos visuales y desencadena una respuesta apropiada.

En el reino animal, la visión es vital para la supervivencia. Este importante sentido informa al cerebro sobre los depredadores y otras amenazas, y, a su vez, el cerebro genera una reacción adecuada: valor o miedo, lucha o huida.

Un nuevo estudio, publicado en la revista Nature, explica cómo se lleva a cabo este proceso, es decir, cómo se integra la información visual con los circuitos cerebrales apropiados que controlan nuestros estados emocionales y luego nuestro comportamiento y nuestras acciones.

Un equipo de científicos dirigidos por Andrew Huberman de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford en California (EE. UU.) ha encontrado que ciertos circuitos cerebrales son "responsables" de la decisión de luchar o huir ante el peligro. Aunque el estudio se realizó en ratones, los hallazgos son igualmente relevantes para los humanos. De hecho, los resultados tienen implicaciones importantes para comprender y controlar el trastorno de estrés postraumático (TEPT), la adicción y las fobias.

Para examinar la respuesta de los roedores a una amenaza, los investigadores simularon el acercamiento de un ave de rapiña y usaron el marcador neuronal c-Fos para rastrear la actividad de las neuronas de los ratones. Encontraron una mayor actividad en las neuronas que se agruparon en una estructura llamada línea media ventral del tálamo. Mediante el mapeo cerebral pudieron ver qué información sensorial entraba y qué información salía de esta zona.

Descubrieron que la línea media del tálamo recibe información de una amplia gama de áreas cerebrales que procesan estados internos, como el miedo, pero que envía información de forma muy selectiva a solo dos áreas principales: la amígdala basolateral y la corteza prefrontal medial. La amígdala procesa el miedo, la agresión y otras emociones, mientras que la corteza prefrontal medial utiliza su función ejecutiva para modular las respuestas emocionales (así como la ansiedad).

Al observar la trayectoria en el cerebro, los investigadores se preguntaron si la inhibición selectiva de ciertas neuronas a lo largo de estas vías producía reacciones específicas de lucha o huida. Para descubrirlo, estimularon solo la actividad del núcleo xifoideo mientras confrontaban a los roedores con la imagen del ave de rapiña. Esto hizo que los ratones se congelaran frente al depredador.



Fuente: tn.com.ar

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